29 jul. 2009

Secreto, reserva, inidoneidad, mentiras, encubrimiento, prensa comprada…

Algo huele a podrido en Bahía Blanca (y en La Plata también)… ¡Y mucho!




Desde fines de junio/principios de julio de 2007 fuimos contratados por los hermanos Laura y Eduardo GLASMAN, primero sólo para darles asesoramiento, más tarde en calidad de sus apoderados. En ambas oportunidades fuimos contratados para intervenir en la causa abierta para investigar el asesinato de su padre, el Dr. Felipe GLASMAN. Felipe GLASMAN fue asesinado alrededor de las 21, el 28 de agosto de 2002 en la ciudad de Bahía Blanca.


Desde el mismo momento en que asumí —y aún antes de ello—, me llamó muchísimo la atención la actuación negligente y —aparentemente— malintencionada del fiscal a cargo de la investigación. El “aparentemente” se convirtió rápidamente en una certeza aun antes de que fuera apoderado de los hermanos GLASMAN. Sin embargo, el cuadro de la situación no terminaba allí. Este fiscal incompetente fue protegido contra viento y marea no solo por su superior jerárquico, el Fiscal General, sino por la misma Procuradora General ante la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires, María del Carmen Falbo.

Pero el principal problema del fiscal no es su incompetencia —sólo jurídica—, sino la manera en que utiliza su función para cargar contra cualquiera que se aparte de sus infundados puntos de vista. De él dijo su superior jerárquico, que lo sostiene políticamente, que “ve fantasmas en todos lados”, es decir que dijo, al menos, que el fiscal es paranoico. Se lo dijo al Sr. Eduardo Glasman.

El problema es que los “fantasmas” que este funcionario ve, siempre parecen rondar a quienes no están de acuerdo con su muy peculiar manera de hacer su trabajo. Y un problema adicional es que cuando ve fantasmas utiliza el aparato de Estado para cargar con quienes andamos con los fantasmas a cuestas. Entre otras cosas, el fiscal realizó las siguientes acciones:


• Convenció a una de las particulares damnificadas de que le revocara el poder a uno de sus apoderados —el Dr. BERTONCELLO—, y le entregó el escrito para que ella, la viuda de la víctima, lo firmara.

- ¿Por qué?

- Porque el señor fiscal no “aguantaba” a este abogado.

- ¿Se probó?

- Sí, se probó, y de qué manera.

- ¿Y el fiscal fue apartado del caso?

- No, ¿por?



• En una conversación telefónica le mintió descaradamente al Sr. Eduardo GLASMAN diciendo que este abogado fue contratado por su hermana Laura y por él, debido a que la Dra. Graciela CORTÁZAR, la Defensora General de Bahía Blanca, persona a quien aprecio y respeto, me había recomendado para representarlos a la Dra. Nidia MOIRANO, la otra apoderada de los hermanos GLASMAN.

- ¿Y por qué le dijo eso?

- Porque la Dra. CORTAZAR está casada con un directivo de la Asociación Médica —AMBB—, y tengo la leve sospecha de que se quieren cargar a la Asociación.

- ¿Y Eduardo que le dijo?

- Que eso no era cierto, pero el fiscal le afirmó que era así porque él había grabado la conversación telefónica.

- ¿Y le mostró la grabación? ¿Había orden judicial?

- No había orden alguna, y las dos abogadas jamás hablaron.

- ¿Y se probó?

- Sí.



• Al poco tiempo de que tomamos el caso, la Dra. Nidia MOIRANO renunció a la representación de la viuda de GLASMAN, porque ella seguía el consejo del fiscal a sus espaldas. Y ello porque el fiscal le mentía a la viuda, diciéndole que la Dra. MOIRANO seguía cobrando honorarios de la AMBB. La misma falsa imputación la hizo el fiscal públicamente en un reportaje periodístico.

- ¿Y los seguía cobrando?

- No.

- ¿Y el fiscal tenía alguna prueba?

- Ninguna.

- ¿Y se probó que mintió?

- Sí.



• Antes de eso, les preguntó por correo electrónico a los hermanos GLASMAN quién me pagaba los honorarios. Como el Sr. Eduardo GLASMAN me reenvió el correo, le aconsejé que no le contestara. Entonces él llamó a la fiscalía y grabó la conversación por consejo mío. El fiscal no estaba, pero su asistente iletrada le “informó” a mi cliente sobre el tipo penal de prevaricato de abogado, y le aclaró que el fiscal preguntaba porque quería saber si me pagaba la AMBB.

- ¿Y por qué, tenía alguna prueba que indicara eso?

- Ninguna.

- ¿Y se probó?

- Sí, se probó que no tenía prueba alguna y, además, él dijo ante los medios que era su deber investigar quién era yo, de dónde venía, quién me pagaba. A algunos medios les dio otra versión, que realmente me pagaba la AMBB.

- ¿Hizo público eso?

- Todo hace público, especialmente si se trata de agravios sin pruebas a quienes andamos con “fantasmas” a cuestas…






• Luego de eso, trató de investigar a los propios hijos de la víctima, interrogándolos sin avisarle que lo hacía y sin la presencia de sus abogados. Les hizo una pregunta capciosa. Con la inteligencia que lo caracteriza, les imputó tener una cuenta bancaria que, en realidad, era un número de teléfono viejo de Eduardo en Nueva York. Cuando Eduardo me reenvió el correo, le aconsejé contestarle con una pregunta, y así lo hizo. Por supuesto, lo hizo público porque el único objeto era el de ensuciar a los hermanos GLASMAN. Cuando esto se hizo público, como no podía fundar esta medida de investigación ilegal, el fiscal dijo que lo había hecho porque Eduardo había negado la existencia de las cuentas (falso, solo contestó el correo preguntando en qué contexto había aparecido esa información). Pero esto no es lo importante, después se descubrió que el fiscal había librado oficios a los bancos (uno de ellos era el de la dirección del número de teléfonos) un día antes de que enviara los correos electrónicos.

- ¿Es decir que no podía justificar en la respuesta de Eduardo su decisión de cuestionarlo, a los bancos y públicamente, cuando el remitió una solicitud a los bancos antes de enviarle el correo electrónico preguntando? O sea que era mentira su explicación, y solo tenía por objeto desacreditar a los hermanos GLASMAN.

- Así es.

- ¿Y eso pudo probarse?

- Por supuesto.



• Antes de ello anduvo por el mundo entero declarando ante los medios que un grupo de varias personas pertenecientes al Colegio de Abogados de Bahía Blanca lo habían amenazado [aclaración: decir esto en Bahía Blanca es como dar el nombre y apellido de cada uno de estos abogados] para que no investigara a la AMBB.

- Supongo, entonces, que el fiscal hizo la denuncia penal.

- Jamás la hizo.

- ¿Pero al no hacerla no comete el delito de omisión de denuncia?

- Sí.

- ¿Y todo eso se probó?

- Sí.



• Después de eso archivó el caso de uno de los dos coimputados como autores materiales del asesinato del Dr. Felipe GLASMAN. Dos de los particulares damnificados impugnamos esa decisión arbitraria ante el Fiscal General, el jefe del fiscal del caso. Éste le dio total apoyo a la decisión infundada de su subordinado, de quien opina que “ve fantasmas en todos lados”.

- ¿Y cómo justificó eso ante los medios?

- No lo justificó, sino que nos atacó a quienes habíamos impugnado su decisión.

- ¿Cómo que los atacó?

- Sí, cuestionó de manera directa nuestra integridad profesional, pues dijo que el único objeto de nuestra impugnación consistía en neutralizar al coimputado como testigo que declararía contra el único imputado que fue llevado a juicio.

- ¿Cómo como testigo?, si al ser coimputado no podía ser citado como testigo…

- Eso es lo que contestamos nosotros. Además, él no lo ofreció como testigo en el juicio y, cuando, como era predecible, no fue aceptado como testigo dada su calidad de coimputado, se quedó sin su declaración y sin el ingreso por lectura de su declaración indagatoria, le entró la desesperación a punto tal de que solicitó al tribunal que esa persona declare… “en cualquier calidad”. Patético.

- ¿Y ninguno de ustedes lo denunció, lo recusó, nadie hizo nada?

- Hicimos de todo, pero todo ha sido inútil. Veamos.




• Yo lo denuncié por el delito de omisión de denuncia ante el Jurado de Enjuiciamiento de la Provincia de Buenos Aires, y no ha pasado nada.

• La Asociación Médica lo recusó ante el tribunal de juicio, y el tribunal rechazó la recusación.

• La Dra. Nidia Moirano presentó un escrito para que se inicie un sumario contra el fiscal ante la Procuradora Falbo, y la funcionaria consideró que no había mérito para inciar un sumario.

• Nosotros lo recusamos ante el tribunal de garantías en marzo de 2008, luego ampliamos esa recusación en abril de 2008 , y nuevamente en mayo de 2008. En abril de 2008 declaró la Sra. Laura Glasman, y en mayo declaró su hermano el Sr. Eduardo Glasman , ). Hemos solicitado en varias oportunidades que se fije fecha de audiencia para realizar la audiencia de recusación, la primera vez para el 18 de septiembre de 2008, y aún no se ha resuelto ni se ha fijado fecha.

• La AMBB también hizo una presentación ante la Procuradora Falbo, que como era esperable, corrió idéntica suerte.

• La Sra. Laura GLASMAN tuvo una reunión personal con la Procuradora FALBO, en la cual la funcionaria le dijo algo que no es cierto, que “ella no podía hacer nada" con respecto al fiscal del caso.

• El Sr. Eduardo GLASMAN pidió una reunión con la Procuradora, pero fue atendido por el Dr. ALONSO, quien le dijo que debía hablar con el superior del fiscal que ve fantasmas, es decir, con el Fiscal General de Bahía Blanca FERNÁNDEZ. Se reunió con él, con el fiscal del caso a quien FERNÁNDEZ protege, en presencia de dos de sus representantes legales: los abogados CHIRINOS y JARA. En esa audiencia, a pesar de que a FERNÁNDEZ se le informó de las graves irregularidades en la actuación del fiscal del caso, de que se desmintió a ese fiscal en la gran mayoría de las pretendidas circunstancias que intentaba utilizar para justificar su arbitrariedad, y de que el fiscal le dijo a mi cliente frente a su superior Fernández, que mí no me recibiría porque yo era “un maleducado”, tampoco paso nada.

• Finalmente, se presentó una nota formal a la Procuradora Falbo en nombre de los hermanos Glasman, quienes ya habían hablado con el superior del fiscal del caso, y de que a pesar de que lo habían recusado, no habían obtenido resultados, para que remueva al fiscal de la investigación. Jamás fue contestada.

• Al poco tiempo, yo presenté una nota en un tono bastante más fuerte dirigida a Falbo, solicitando lo mismo y adjudicándole a ella su responsabilidad por la actuación del fiscal del caso, y tampoco he recibido respuesta alguna.

Este diálogo es ficticio pero los hechos son ciertos y podemos probar cada uno de ellos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

alberto, una prgu8nta descolgada: OD 55-85, en tu programa, que es? gra!

Anónimo dijo...

Todo el mundo se tilda con eso, no sé qué hace mi programa girando por ahí. Es un texto de O'Donnell que está en internet, de un libro de como 1000 páginas, y la mención es de qué página a qué página debían leer los alumnos para esa clase. Después subo la dirección, el libro está muy bueno.

Saludos,

AB